Descripción
La Bruja cierra mi serie Bella Durmiente con una explosión de neón. Por primera vez me autorretrato como Maléfica: mirada desafiante, capa oscura, cuernos y una mano de la que gotea magia sobre calaveras. El huso apunta a mi rostro y, junto a una aureola dorada y una pequeña corona, refuerza la idea de poder.
Esta versión de la “bruja satánica”, nacida en la Europa medieval, refleja nuestras propias sombras: la mezcla inevitable de bien y mal. Elegirme como modelo fue un ejercicio de introspección. Mi adolescencia, marcada por soledad y claroscuros, rompió el esquema infantil de “bueno / malo” y reveló una amplia gama de grises.
Por eso trabajé con pinceladas sueltas y casi agresivas, líneas rectas que aportan frialdad y una paleta aún más estridente que en el resto de la serie. El resultado es un autorretrato que celebra la parte oscura como parte inseparable de nosotros.
La obra se entrega con su certificado de autenticidad firmado por mí, sin coste adicional.
Gastos de envío gratis a cualquier parte del mundo.















