Descripción
Hay historias que nos abrazan el alma…
Pero esta empezó con una cuerda al cuello.
1902. El presidente Theodore Roosevelt, cazador respetado, participa en una jornada de caza en Mississippi. No atrapa nada. Para salvar su imagen, su equipo ata a un osezno huérfano a un árbol. Le ofrecen la escopeta. Solo tiene que disparar.
Pero Roosevelt se niega.
No va a matar a un animal indefenso.
No puede. No quiere.
La prensa no aplaude su ética. Se burla. Lo tacha de blando.
El caricaturista Clifford K. Berryman publica en el Washington Post la viñeta “Drawing the Line in Mississippi”. Ahí nace el primer “Teddy Bear”, aunque nadie lo sepa aún.
Al otro lado del país, un comerciante ruso llamado Morris Michtom ve la viñeta en un periódico. Se conmueve. Su esposa Rose cose un pequeño osito de felpa marrón y lo colocan en su escaparate junto al dibujo. Lo llaman “Teddy”, en honor al presidente.
El resto… es historia.
16 de noviembre de 1902
El día que una viñeta cambió el destino de millones de peluches… y tal vez un poquito el nuestro.
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