Descripción
Nido es mi forma de capturar la pureza del sueño infantil dentro de un universo vibrante y onírico. Vuelvo a pintar a mi hijo Noel: aparece arropado por su pijama de fantasmitas y rodeado de esos peluches que, cuando somos pequeños, nos salvaguardan y protegen.
Lo he situado en una postura casi fetal; la sábana que se enrosca entre sus piernas funciona como un cordón umbilical y la cama parece flotar entre el color, a medio camino entre lo etéreo y el vientre materno. Su expresión serena, casi sagrada, contrasta con las pinceladas intensas de rosa, amarillo neón, azul y dorado que estallan a su alrededor: el caos mágico del mundo interior de la infancia.
Del hombro de Noel brota un ala, símbolo de pureza e inocencia, aún libre de las imperfecciones que llegarán con la edad. El realismo de su cuerpo, la textura de las telas y la presencia tangible de los juguetes se entrelazan con la abstracción explosiva que envuelve la escena, recordándonos que dormir no es solo descansar: es crear, imaginar, volar.
En definitiva, Nido evoca esa sensación de paz y protección que teníamos cuando éramos niños y todo estaba bien porque, en la habitación de al lado, mamá velaba nuestro sueño.
La obra se entrega con su certificado de autenticidad firmado por mí, de manera completamente gratuita.
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